En esta obra anónima, se retrata el ADN del españolito medio de la época que… a mi entender, se ha mantenido hasta nuestros días.
Cuando el ciego le arrea tortazo a Lázaro al acusarle de comer las uvas de dos en dos y Lázaro le pregunta ¿Cómo lo sabes si eres ciego? la respuesta es contundente: Porqué yo las como de tres en tres y no te has quejado.
Esta picaresca tan genuina de nuestra ¿civilización? nos explica cómo somos en realidad, cómo pedimos factura sin IVA porqué los de arriba roban mucho más y no pasa nada.
Y como al final de la obra, Lázaro acaba casado con la criada del cura para cubrir que en realidad son amantes y cuando el pueblo se ríe de sus cuernos, él piensa que ahora tiene techo y comida.
Clásico de la clase media que aspira a ascender, aguantando leyes y comportamientos injustos esperando mantener su bienestar y ascender en la esfera social.
Somos un pueblo forjado en la picaresca y si tenemos arreglo será a base de una operación de limpieza tan profunda que caerán mitos, de hecho alguno ya ha caído, temblarán instituciones y se tambalearán estructura, hoy corruptas hasta las entrañas.
Y que tengamos suerte y todo suceda democráticamente, con procesos legales, aunque resulte un poco más lento, porqué la alternativa rápida es de temer.
Recuerdo que cumpliendo el servicio militar obligatorio nos anunciaron el cambio de Capitán General; el comentario que corría por los cuarteles era del tono “eso ahora cambiará, mejorará” y yo les decía que una estructura que llevaba tantos años funcionando con sus propios vicios, no podía cambiar hasta que desapareciera el último sargento “chusquero”.
El de arriba tiene tendencia a hacer las cosas a su manera, bien o mal y con eso impregna a su segunda línea pero… no deshace los hábitos asumidos por la totalidad de la estructura que sigue funcionando “como siempre”
Habrá que eliminar, apartar, diluir a los grandes manipuladores, pero al mismo tiempo habrá que hacer mucha pedagogía en los que se van incorporando a la sociedad, si no: Gatopardo.